Aprende cómo purgar radiadores en casa

Cómo purgar radiadores en casa

Estamos en Otoño y empieza a llegar el frío, y con él se comienzan a encender los radiadores de todas las casas, pero una práctica que no muchos hacen y que es más que recomendable es la de purgar los radiadores para eliminar el aire que haya podido quedar en el circuito de nuestra calefacción desde la última vez que la encendimos en el invierno pasado.

El purgar los radiadores hará que no perdamos presión en nuestra caldera y que ésta funcione a pleno rendimiento y a la perfección, además conseguiremos que el radiador caliente en todas sus zonas y no se escuche ese ruido de gorgoteo tan molesto.

Purgador manual de un radiador convencional

Lo primero que debemos saber es que tenemos que purgar todos y cada uno de los radiadores de nuestro hogar y que debemos hacerlo desde los radiadores más cercanos a la caldera a los más distantes. El sistema de purgado no es más que una pequeña llave dispuesta en la parte superior de estos con la que podemos expulsar el aire acumulado cuando la abrimos con ayuda de un destornillador plano o llave cuadrada.

En el caso de tener una vivienda de dos o más plantas lo más probable es que el aire esté acumulado en los radiadores que se encuentran en las plantas superiores ya que éste tiende a subir por lo que seguramente no sea necesario siquiera purgar los radiadores de la planta inferior. También debemos saber que en ocasiones los radiadores solo expulsaran aire por lo que deberemos suspender el purgado, encender la caldera para que los cargue de agua, y volver a purgarlos para expulsar el aire restante.

Para purgarlos solo tienes que hacerte con un recipiente donde caerá el agua del purgado y un destornillados o llave cuadrada, dependiendo del tipo de llave de nuestro radiador. Colocaremos el recipiente en la boquilla del purgador y abriremos muy poco a poco para que empiece a salir el aire sobrante, tener cuidado ya que el circuito de calefacción tiene mucha presión y si abres demasiado el purgador soltará un chorro de agua muy fuerte.

En el momento en el que deje de salir aire y salga agua continuamente cerraremos el purgador completamente y pasaremos al siguiente radiador, así consecutivamente hasta hacerlo en todos y cada uno de los radiadores de nuestro hogar.

Para cerciorarnos de que hemos realizado correctamente el purgado de los radiadores nos ayudaremos de la caldera y la presión que marque. Nuestro técnico nos recomienda que ésta presión se encuentre a “1 bar”, esto nos confirmará que el agua circula correctamente por el circuito y sin saltos de aire.

Ya esta, ya has purgado tus radiadores en cuestión de minutos y estás lista para afrontar de nuevo estos fríos inviernos en un ambiente cálido y confortable.

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