Hacia dónde va la construcción

Cuando nos preguntamos hacia dónde va la construcción, debemos tener en cuenta el marco actual en el que nos encontramos. La transformación digital que estamos viviendo, así como la transición hacia el uso de fuentes de energía sostenibles y renovables, afectan de manera directa a un sector que está contra las cuerdas y que ha de superar algunos retos importantes para garantizar su subsistencia en el futuro más inmediato.

Viviendas ecosostenibles, una solución al cambio climático

Las políticas internacionales que persiguen reducir las emisiones de gases contaminantes para combatir el cambio climático marcan cotas cada vez más exigentes. El compromiso con el medioambiente se ha convertido en una filosofía que impregna los patrones de actuación en los gobiernos, las instituciones y el ámbito empresarial. También, por supuesto, influye de forma directa en la construcción. Avanza a pasos agigantados en términos de ecosostenibilidad.

Lo que conocemos como arquitectura verde tiene un objetivo, que es el de aprovechar los recursos naturales con el fin de minimizar el impacto ambiental que provoca en el entorno. Las viviendas ecosostenibles tienen en cuenta el ciclo de vida de los materiales con los que están fabricadas, su demanda de energía es prácticamente inexistente e incluso pueden llegar a generarla y aportarla, además de mejorar la salud y el bienestar de quienes las habitan.

Los principios de la edificación sustentable tienen en cuenta las condiciones climáticas e hidrográficas del entorno, así como los ecosistemas que cohabitan en el mismo. Se busca el máximo rendimiento y, para ello, se vuelcan esfuerzos para optimizar la ventilación e iluminación natural, así como el consumo de agua. Estas casas sostenibles, además, reducen la cantidad de residuos que se envían a la red de alcantarillado y rellenos sanitarios, ya que se generan menos desperdicios.

La digitalización en la industria de la construcción

La industria de la construcción no solamente ha de enfrentarse al reto de superar los desafíos ambientales, sino también al de satisfacer las nuevas necesidades que van exigiendo los compradores. De ahí que las grandes compañías inmobiliarias se vean obligadas a estar siempre en constante movimiento y a no estancarse. Es en este contexto donde entra en juego la digitalización en la industria de la construcción.

Las sociedades evolucionan y obligan al sector a redefinirse. Y es en este momento en el que necesitamos hablar del término construcción 4.0. Este surge a rebufo de la Cuarta Revolución Industrial y defiende la industrialización de sus procesos productivos. La incorporación de las nuevas tecnologías es clave, y atiende a una necesidad de transformación que este sector tenía pendiente desde hace varios años.

¿Qué son los sistemas BIM (Building Informatio Modeling)? En este caso, nos referimos a una metodología de trabajo de carácter colaborativo cuyo objetivo es el de centralizar toda la información de un proyecto constructivo en un modelo digitalizado y creado por todos los agentes participantes. El BIM se antoja fundamental en el diseño arquitectónico actual porque permite gestionar la información a lo largo de todo el ciclo de vida del proyecto y automatizar todos los procesos de una forma coordinada.

La importancia del Big Data y la Inteligencia Artificial

Además, avances tecnológicos como el Big Data y la Inteligencia Artificial también juegan un papel determinante en el proceso de digitalización al que nos estamos refiriendo. Permiten almacenar, administrar y analizar la información que recibimos constantemente, lo cual nos ayuda a tomar las mejores decisiones. Contribuyen, asimismo, a detectar y solucionar problemas que surgen en una edificación.

Estas herramientas tecnológicas nos permiten diseñar espacios inclusivos en las nuevas construcciones. El reto es generar comunidad dando forma a proyectos innovadores, universales y accesibles. De aquí nace lo que conocemos como ciudades resilientes, un concepto que hace alusión a aquellas comunidades que incluyen edificaciones resistentes y adaptadas a fenómenos disruptivos de cualquier naturaleza. Es uno de los caminos que recorre el sector de la construcción en nuestros días.

Preceptos importantes de la construcción 4.0

Resumiendo, la construcción 4.0 se basa en una serie de preceptos importantes que tienen que ver con el uso de las tecnologías ya mencionadas, además del IoT, el cloud computing y la robótica, para fomentar la interoperabilidad de los recursos tanto materiales como humanos.

Además, también se asocia con la virtualización y automatización de los procesos constructivos, el uso de información en tiempo real, la descentralización en la toma de decisiones, la modularidad para optimizar y flexibilizar la respuesta de obra y la orientación hacia el servicio al cliente.

Últimas tendencias en la arquitectura contemporánea

En lo que a diseño se refiere, la arquitectura contemporánea está influenciada por una serie de tendencias que están marcando las pautas actualmente. La forma tan peculiar de interpretar los espacios que define a la arquitectura japonesa está conquistando al sector. La distribución, en este sentido, cobra una importancia fundamental, pues se persigue su máximo aprovechamiento. Se apuesta por espacios exteriores abiertos que oxigenen las viviendas, como patios, jardines o terrazas.

Las construcciones en las que la domótica está perfectamente implementada son cada vez más demandadas. La tecnología ha llegado para quedarse, puesto que nos hace la vida más sencilla. ¿No es seductora la idea de controlar la iluminación de nuestro hogar, la temperatura o incluso su seguridad a través de nuestro smartphone? También nos permite tener el control remoto de los electrodomésticos.

¿Qué materiales son los más utilizados?

La materia prima, sin lugar a dudas, tiene mucho que decir en este asunto. En la actualidad, el hormigón se encuentra entre los materiales más utilizados en el sector de la construcción. Gracias a sus propiedades ofrece una gran resistencia, es muy versátil y, al mismo tiempo, contribuye a optimizar procesos debido a que permite trabajar con estructuras modulares prefabricadas.

El acero es también muy común, sobre todo en vigas, columnas y otros elementos estructurales. Principalmente el laminado, tanto en frío como en caliente. Al igual que la madera y sus compuestos, que además de en elementos interiores como suelos, puertas de interior, ventanas de madera y mobiliario, podemos encontrarlo en tableros, contrachapados y también en vigas.

La arquitectura verde de la que hablábamos anteriormente se mueve por una filosofía ecofriendly que apuesta por materias primas renovables cuyo impacto en el entorno sea prácticamente inexistente. Para optimizar la eficiencia energética se emplean materiales aislantes, como es el caso de la fibra de coco, la lana de roca, la lana de vidrio, el poliuretano, el poliestireno expandido, el corcho o la lana mineral.

El aluminio, el hierro y algunos polímeros altamente reciclables, como el PVC, son también muy utilizados en el sector de la construcción actualmente. El industrialismo y el minimalismo son las dos grandes vertientes que están pegando fuerte en cuestión de los materiales. Se persigue bajar costes y optimizar el rendimiento sin renunciar al vanguardismo.

La construcción modular es una tendencia al alza, ya que todo es más rápido y preciso. El transporte y el montaje se agilizan. Las viviendas prefabricadas y las unifamiliares, en este sentido, son los tipos de inmuebles más demandados. Tal es así que se espera, de hecho, que en 2022 crezcan alrededor de un 6 %.

La situación actual de la construcción en España

Como adelantábamos, el sector inmobiliario español no se encuentra en su mejor momento. La aportación de la construcción al PIB llegó a verse reducida a la mitad desde 2006, uno de los años más esplendorosos, hasta 2015, sin duda uno de los ejercicios más críticos por las consecuencias que trajo la ruptura de la burbuja y la consiguiente crisis económica.

Pasó de un 10,8 % a un 5,2 % y, desde entonces, ha venido creciendo ligeramente hasta rozar el 6 % en los últimos meses, antes de que la pandemia por coronavirus que estamos sufriendo apareciese en nuestras vidas. Esta situación excepcional ha sacudido de nuevo al sector debido al parón experimentado tanto en la producción como en la venta de inmuebles.

El ladrillo está estrechamente ligado a la evolución económica y, además, es cíclico. A esto hay que sumar que el progresivo envejecimiento de la población también influye en las ventas, sobre todo de inmuebles de nueva construcción. Una de las vías de escape por la que se está apostando es la de la reforma. Hemos de tener en cuenta que el parque de viviendas nacional es arcaico en un porcentaje elevado y no cumple con las exigencias legales en materia de sostenibilidad.

Por supuesto, además de la industrialización de los procesos constructivos, la digitalización y la automatización, otro de los grandes retos a los que nos enfrentamos es el de la formación de la mano de obra. Debemos tener en cuenta que, en la última década, el nivel de profesionalización se ha visto estancado ya que la mayoría de operarios proceden del sistema tradicional y las nuevas generaciones aún no han tenido tiempo de desarrollar todo su potencial para exprimirlo en el mercado laboral.

Con todo, aunque las circunstancias actuales no son las más idóneas, se plantea un horizonte halagüeño si el sector es capaz de adaptarse a los nuevos tiempos. Tenemos claro hacia dónde va la construcción y cuáles son sus perspectivas. Nos toca ahora comprobar si somos capaces de superar esos retos y asimilar los preceptos que nos marca la nueva filosofía, la construcción 4.0, para encontrar la viabilidad de futuro.

Más información sobre obras y reformas:

¿Te ha gustado nuestro artículo? Compártelo en las redes sociales: