Puertas correderas empotradas al mejor precio

Puertas Correderas Empotradas en tabique o en pared

Este tipo de instalación de puertas correderas se realiza mediante la colocación de estructuras metálicas, empotrando las puertas a tabiques o paredes para su completa desaparición cuando son abiertas.

Desde las puertas correderas empotradas de una sóla hoja hasta puertas dobles, nuestras estructuras metálicas están totalmente adaptadas a ambos tipos de paredes y todo tipo de medidas.

También podemos fabricarte a medida tu nueva puerta corredera de obra para adaptarnos a tus necesidades más especiales, facilitandote tu obra nueva o reforma y siempre al precio más barato directo de fábrica.

Puertas correderas empotradas de obra, la solución para el ahorro total de espacio

Pídenos presupuesto sin compromiso: 969 20 83 67 y 657 46 06 24

>> Busca el modelo de puerta que más te guste y te lo haremos en puerta corredera, sólo tienes que enviarnos un e-mail o llamarnos indicando esa misma referencia del modelo y te preparamos sin ningún compromiso de compra un presupuesto.

Una de las grandes tendencias en decoración del momento son las puertas correderas empotradas tanto en reformas de vivienda como en pisos de obra nueva. Muchos interioristas las utilizan como un elemento decorativo más, sin pasar por alto que permite aprovechar mejor los espacios. Una cuestión muy a considerar si dispones de espacios pequeños. Además, su precio te resultará tan competitivo como el de las puertas convencionales, y dispones de diferentes tipos de puertas correderas de obra. ¿Las conoces?

¿Qué son las puertas correderas empotradas en tabique?

Conocidas también como corredizas, este tipo de puerta corredera se integra en las paredes, de modo que ganamos espacio en la estancia. Cuentan con un sistema de rieles, idéntico al de las puertas correderas no empotradas. La diferencia es que el sistema de rieles de las empotradas está en una estructura metálica incrustada en la pared, que ejerce de soporte para que la puerta se mantenga en pie. Hay puertas de diferentes características, y esta es una de las primeras ventajas de este tipo de puertas.

Tipos de puertas correderas integradas

Las puertas de una hoja puedes utilizarlas en baños y dormitorios, o incluso en armarios. Hay una sola hoja o panel que se puede desplazar en horizontal o incluso a ambos lados. En cambio, las puertas con dos hojas enfrentadas tienen dos paneles que se abren uno hacia cada lado. Se suelen instalar para separar espacios, como la cocina y el comedor.

Una versión similar son las puertas de hoja fija. Uno de los paneles es fijo, y suele ser de cristal para facilitar el paso de la luz. La hoja móvil, que suele ser más grande, puede ser de cristal u otro material. Finalmente están las puertas correderas paralelas, que se utilizan más para armarios o vestidores. Tienen dos o tres paneles paralelos que se desplazan a través de rieles, encastrándose en la pared.

Habitualmente, este tipo de puertas son de cristal o de madera. Las segundas son un poco más gruesas que las de vidrio, aportando algo más de privacidad. Pueden transmitir elegancia o calidez, y tenemos diferentes tipos de madera que se ajustan perfectamente al estilo decorativo que se busca.

Ventajas de las puertas correderas encastradas

La posibilidad de optimizar los espacios es la ventaja más destacada de las puertas correderas empotradas en tabique. Exigen mucho menos espacio que las puertas abatibles, de modo que puedes instalar otros muebles u objetos sin temor a golpearlas al abrir la puerta. En este sentido, deberíamos destacar que tienen un rango de apertura superior al de las puertas abatibles. Esto facilita la entrada de luz o una mayor ventilación, además de ayudarnos a la hora de introducir o sacar de la estancia objetos de gran volumen.

Al ir dentro de la pared, este tipo de puerta también nos permite evitar portazos. Las corrientes de aire no harán que las puertas se cierren bruscamente, evitando el desgaste prematuro o daños en la estructura y marco de la puerta. Son puertas muy resistentes, y cuando están bien cerradas también nos ofrecen un excelente aislamiento térmico y sonoro. Podrás mantener el calor en invierno o el frío al encender el aire acondicionado en verano, o evitar que moleste el ruido del televisor en la habitación anexa. Con ellas, evitamos que las puertas puedan chocar entre sí en espacios pequeños.

Una de las razones que explican el éxito de las puertas correderas integradas es que te permiten unificar espacios. Cuando la puerta está abierta, se crea un espacio multifuncional facilitando la interactuación entre ellos. En ocasiones, no necesitaremos tener las puertas abiertas porque las puertas correderas de cristal empotradas en tabique ofrecen mayor sensación de amplitud. Podrás apostar por cristales transparentes o translúcidos, que ofrecen mayor privacidad; pero el resultado siempre es el mismo: fusionar espacios y ganar amplitud, al menos desde el punto de vista sensorial.

Siempre desde el punto de vista decorativo, encontraremos un amplio catálogo de diseños y tipos de puertas que nos permita instalar la que mejor se ajuste a nuestro objetivo. Finalmente, hay que destacar que son un tipo de puertas ideal para espacios pequeños. Por ejemplo, en un baño muy pequeño o en vestidor tipo pasillo, una puerta empotrada permite ganar ese espacio tan importante y una mayor sensación de amplitud especialmente cuando la puerta está abierta.

En resumen, la instalación de puertas correderas empotradas ofrece incontables ventajas cuando las instalamos en casa. Ya sea para separar espacios, para ganar luz o simplemente porque tenemos poco espacio en casa y queremos aprovecharlo al máximo, las puertas correderas encastradas son una opción muy interesante. Ofrecen resultados excelentes, a precios muy competitivos y son un elemento decorativo más. La oferta de puertas correderas integradas en la pared es amplia, son de excelente calidad y encontramos la que más se adapte a nuestro estilo decorativo: de cristal, de madera, lacadas o clásicas.