Cómo hacer el mantenimiento de las puertas de interior

Uno de los materiales más habituales para las puertas de interior es la madera. Sus grandes prestaciones y acabados la han convertido en la favorita de los propietarios que quieren disfrutar en su vivienda de todo lo que este material ofrece. No obstante, para que dure muchos años en perfectas condiciones es necesario llevar a cabo un correcto mantenimiento de las puertas de madera interiores ¿Quieres saber en qué consiste? Acompáñanos en este post.

Cuidado de las puertas de interior

Como cualquier otra puerta de paso, la puerta de interior realizada en madera tiene un uso diario y constante que puede suponer su rápido deterioro. Para evitarlo, existen 3 consejos básicos y de fácil aplicación que no te puedes perder.

1. Limpieza de polvo y suciedad

Lo mejor es utilizar un paño suave o de microfibra seco o ligeramente humedecido en agua. A no ser que haya manchas evidentes en la superficie, intenta prescindir de productos químicos que puedan contener compuestos abrasivos. Si este es tu caso, utiliza un jabón neutro para las manchas más leves y una mezcla de agua con vinagre para aquellas más incrustadas. Comprobarás que no solo desaparece, sino que además devuelve parte del brillo perdido con el tiempo a la puerta.

Asimismo, no olvides limpiar tanto las manivelas como el marco y las bisagras. Ten en cuenta que son elementos que suelen olvidarse pero que, no obstante, son vitales para que el sencillo mecanismo de apertura y cierre funcione a la perfección.

Haciendo esto una vez por semana será más que suficiente para conservar la puerta prácticamente intacta.

2. Adiós a los arañazos

Si se trata de rasguños superficiales, basta con aplicar sobre ellos una mezcla de aceite de oliva y zumo de limón. Tras unos minutos, retírala y seca bien la madera. Verás que no hay rastro de arañazos.

Para los más profundos las tiendas de bricolaje disponen de unas barras de cera en distintas tonalidades que se adaptan al tono de tu puerta. Una vez escogido el color, bastará con que la deslices sobre la grieta; quedará cubierta por el producto, evitando que se agrande el desperfecto y disimulando su presencia.

3. Prevención y conservación

Es habitual que la madera se acabe agrietando a consecuencia de los procesos naturales de contracción y expansión que experimenta. Puedes prevenir el daño aplicando cada dos o tres meses sobre la superficie unos aceites especiales que se encargan de hidratar y proteger el material. Otra opción igualmente válida es barnizarla, pero eso sí, hazlo siempre con un barniz de poro abierto. Son los más recomendados para puertas de interior ya que permiten que este material tan delicado respire naturalmente a la vez que queda protegido.

En cuanto a las bisagras y manillas, conviene aplicar sobre ellas cada cierto tiempo un poco de aceite para favorecer el movimiento y que no se dañen debido a un mal uso.

Ya ves que el mantenimiento es bastante más sencillo de lo que pueda parecer. Limpieza, prevención y conservación son los únicos puntos que debes tener en mente para conservar tus puertas de interior en perfectas condiciones.

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