Cómo reformar un baño sin obras

¿Te has mudado de casa y tienes pensado dar un toque personal a todas sus estancias? ¿Estás convencido de que el aseo necesita un lavado de cara? Tal vez haya llegado el momento de ponerse en acción, pero, ¿crees que es necesario llevar a cabo una reforma? Si es así, presta atención porque vamos a sugerirte algunas ideas sobre cómo reformar un baño sin obras que quizás te resulten de gran utilidad.

La funcionalidad es fundamental

Antes de poner en marcha nuestro proyecto, hemos de tener muy claro que la funcionalidad debe primar sobre cualquier otro objetivo. Estamos hablando de una estancia muy específica de tu vivienda donde pasarás buena parte de tu tiempo. Por lo tanto, debemos asegurarnos de que sus prestaciones nos garanticen la comodidad y el confort que se requiere.

Así, por ejemplo, el espacio se convierte en un factor de gran relevancia. Si nuestro cuarto de baño es de dimensiones reducidas, conviene que tengamos muy claro cuáles son los elementos indispensables y cuáles pueden ser prescindibles. Para ganar algunos centímetros, por ejemplo, podemos colocar puertas y ventanas cuyo sistema de apertura no complique nuestra libertad de movimientos en esta estancia.

Entran en juego, en este caso, el mobiliario y el equipamiento. No está de más que lo adaptemos teniendo en cuenta las circunstancias específicas de nuestro aseo sin renunciar a nuestras necesidades personales. ¿Por qué no colocar repisas, estanterías o altillos donde guardar toallas, productos de aseo y el resto del menaje sin comprometer la limitación de la superficie?

De esta forma, ganaremos en capacidad de almacenaje y no tendremos por qué meternos de lleno en una reforma. Con una inversión mínima y unos cuantos cambios sencillos, estaremos mejorando considerablemente las prestaciones de nuestro aseo lo que, a la larga, mejorará nuestra calidad de vida.

Cambiar el aspecto sin emplear demasiado tiempo ni dinero

Puede que nuestra intención sea modernizar esta habitación de nuestra vivienda para que vaya acorde a la línea del estilo que hemos elegido para el resto de las estancias. Si no queremos gastar demasiado tiempo ni dinero, a nuestro alcance tenemos otras soluciones que aportan un acabado espectacular y un rendimiento más que positivo. Algunas de ellas son:

Pintar los azulejos

Si no nos gusta el color de los azulejos o son demasiado antiguos y presentan algunas deficiencas que afean nuestro cuarto de baño, no tenemos por qué tirarlos y volver a alicatar. Tenemos la opción de pintarlos utilizando un producto especial para ello.

En el mercado podemos encontrar pintura específica para azulejos de diferentes precios y calidades. Dependiendo de la marca y de las características de cada producto, es posible dar con este tipo de pintura a partir de los 12 euros el litro, aproximadamente.

En este sentido, debemos valorar el tipo de esmalte, su nivel de resistencia, el modo de aplicación, si cuenta o no con disolventes, etcétera. Recomendamos la pintura que no necesita que hagamos imprimaciones, sino que se puede aplicar directamente sobre el azulejo.

Colocar mallas autoadhesivas

Si la idea de pintar no nos convence, también podemos optar por colocar mallas autoadhesivas. Son muy fáciles de instalar ya que se pegan directamente sobre la pared o el azulejo. Eso sí, conviene que nos aseguremos de rellenar las juntas para que el acabado no presente imperfecciones.

Estas mallas nos ofrecen numerosas posibilidades decorativas, ya que podemos intercambiar colores, imitar texturas e, incluso, hacer cenefas. Y no tenemos que preocuparnos de las particularidades de la superficie ya que con un simple cúter podemos cortar estas mallas para ajustarlas a la medida necesaria.

Recubrir con losetas vinílicas la zona de la ducha o la bañera

Observamos que es común, sobre todo en baños antiguos, que en la zona de la ducha o la bañera solamente se colocaban azulejos hasta la mitad de la pared. El resto se dejaba tal cual y, con el paso del tiempo y el efecto de la humedad, la pintura se iba resquebrajando y deteriorando.

¿Tienes este problema en casa? Una buena solución es recubrir esta zona con losetas vinílicas, que también vienen con adhesivo y son muy fáciles de colocar. Del mismo modo, son recortables y muy resistentes al vaho que se produce cuando abrimos el grifo del agua caliente.

Antes de su montaje, no está de más que sellemos las juntas con una silicona especial que nos servirá para evitar la aparición de moho y otras manchas, sobre todo en aquellas zonas que están más en contacto con el agua. Es una forma de proteger nuestro cuarto de baño a la par que le damos un toque decorativo personal.

Las mallas autoadhesivas, las losetas y las lamas vinílicas son perfectas también si lo que queremos es cambiar el suelo. A partir de unos 8 euros el metro cuadrado podemos encontrar este producto, que nos ofrece un sinfín de acabados y con el que podemos imitar el aspecto de otros materiales como la madera.

Soluciones para la iluminación y la ventilación

La iluminación y, sobre todo, la ventilación son otras dos variables que también debemos tener muy en cuenta cuando nos enfrentamos a este tipo de proyectos. Nuestro objetivo debe ir encaminado hacia la mejora de las condiciones en nuestro cuarto de baño.

En caso de que la iluminación natural no sea suficiente, conviene que optemos por soluciones que nos permitan un ahorro de energía y que no solamente respondan a criterios estéticos. Así, por ejemplo, podemos sustituir la antigua lámpara por un plafón de focos LED de bajo consumo.

¿Tu cuarto de baño no dispone de una ventana que da al exterior? En ese caso quizás debas plantearte la posibilidad de colocar un extractor para retirar el vaho. Puede que el ventanal, por el contrario, sea demasiado arcaico y que nos apetezca cambiarlo para darle un toque más moderno o personal, a la par que mejoramos el sistema de ventilación.

¿Por qué no decantarnos por unas ventanas de madera que aportan un toque íntimo y elegante? En el mercado podemos encontrar un sinfín de modelos e incluso disfrutar la opción de fabricarlas a medida. Estos elementos aúnan diseño y funcionalidad, por lo que debemos darles la importancia que merecen.

Otras ideas para dar un lavado de cara a nuestro baño de forma sencilla

Además de las posibilidades que ya hemos expuesto, hay muchas otras ideas que también son interesantes y ofrecen muy buenos resultados. A nivel de decoración, por ejemplo, dan mucho juego los complementos. Nos referimos a los percheros para las toallas, los portarrollos de papel higiénico, la tapadera de la taza del inodoro, la papelera, la escobilla...

En este caso, las posibilidades son tantas como podamos imaginar y nos dan margen para que la decoración sea un fiel reflejo de nuestra personalidad. ¿Por qué no colocar una planta en el cuarto de baño? Disfrutaremos de una sensación de calma y frescura que redundará en nuestra comodidad.

La grifería también es un elemento que puede aportar elegancia y distinción. Encontraremos desde diseños retro hasta los más vanguardistas. ¿Sabías que en la actualidad están de moda los grifos con acabados cromo y también los de color negro?

No está de más que renovemos el tocador y el espejo. Con este cambio, que no requiere de una obra y que no pasará inadvertido, estaremos refrescando por completo el aspecto de nuestro cuarto de baño. Para la iluminación podemos elegir entre apliques, focos o lámparas colgantes.

Ya que nos ponemos a hacer cambios en nuestro aseo, lo ideal es que también compremos accesorios y toallas nuevas. Un par de juegos serán suficientes para que nuestro baño luzca actualizado y como más nos gusta. ¿Por qué no colocar un nuevo jabonero o un dosificador?

Si no tenemos mampara de cristal en la ducha y tampoco podemos o queremos instalarla, cobrará gran importancia la cortina. Una buena opción es buscar un diseño que combine a la perfección con los azulejos o las losetas vinílicas que colocamos.

También podemos conseguir que resalten a la vista decantándonos por colores, diseños o estampados llamativos. Todo depende, una vez más, de nuestros gustos particulares. Lo que sí debemos tener en cuenta es que sean de buena calidad y estén fabricadas con materiales resistentes al moho. A partir de los 10 o 12 euros podemos comprar packs de cortinas de hasta dos unidades.

Todo vale para cambiar la apariencia de nuestro cuarto de baño sin tener que hacer una reforma y empleando un presupuesto discreto. En lo que a decoración se refiere, otra buena idea es la de colocar murales en las paredes. Podemos decantarnos por motivos florales, por ejemplo, o incluso elegir la temática que más nos interese (cine, música...).

El secreto está en tener claro lo que queremos y necesitamos y valorar todas estas posibilidades que tenemos a nuestro alcance. Ya hemos visto como reformar un baño sin obras es un proyecto sencillo y factible. Unos cuantos detalles sin demasiada importancia pueden suponer un cambio radical. ¿A qué esperas para ponerte en acción? Confiamos en que nuestras propuestas te hayan resultado útiles e interesantes.

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